La línea de producción para el tratamiento y valorización de residuos de construcción es una instalación ecológica que transforma los desechos de concreto, ladrillos, piedra y otros materiales procedentes de demoliciones urbanas, renovaciones viales y obras de construcción en áridos reciclados y gravas recicladas mediante procesos sistematizados de trituración, cribado, eliminación de impurezas y separación por aire. De este modo, se logra la reducción, la neutralización y la reutilización de los residuos de construcción, proporcionando materias primas de alta calidad para la fabricación de ladrillos, la construcción de bases de pavimento y la producción de hormigón premezclado, materializando así plenamente el principio de “convertir los desechos en recursos”.
La línea de producción parte de un alimentador con rejilla, que distribuye uniformemente los residuos de construcción hacia la trituradora primaria para realizar la primera etapa de trituración. La estructura de la rejilla permite filtrar previamente los finos y los residuos más pequeños, reduciendo la carga de trituración ineficaz y aumentando significativamente la eficiencia de la trituración primaria y la vida útil del equipo. El material tras la trituración primaria se transporta mediante un sistema de transporte hermético hasta un criba vibratoria de alta frecuencia, donde se lleva a cabo el primer cribado; los productos con tamaño inferior a 10 mm se destinan a su tratamiento como residuos, mientras que los áridos gruesos que quedan en la criba pasan a la siguiente etapa.
Para eliminar las impurezas ligeras y los elementos metálicos presentes en el material, la línea cuenta con una doble etapa de eliminación de impurezas: separación por aire + selección manual. El sistema de separación por aire utiliza corrientes de aire dirigidas para separar materiales ligeros como telas, plásticos y espuma, mientras que la selección manual permite retirar de forma específica piezas metálicas grandes como chatarra o barras de acero, proporcionando así una materia prima limpia para la posterior trituración secundaria y evitando que las impurezas dañen los martillos y los revestimientos de la trituradora, garantizando así un funcionamiento estable y prolongado del equipo.
Una vez completada la eliminación de impurezas, los áridos gruesos ingresan a una trituradora secundaria para una trituración más fina, ajustando el tamaño del material a los rangos requeridos por los procesos posteriores. El material triturado vuelve a ser transportado por cintas hasta una criba vibratoria, donde se realiza un segundo cribado preciso; según las distintas aplicaciones de los áridos reciclados, se pueden obtener diversos tamaños y especificaciones de producto final, adecuados para usos como la fabricación de ladrillos, el relleno de bases viales o la preparación de morteros premezclados.
Para eliminar por completo las impurezas metálicas, la línea incorpora en el proceso de transporte dispositivos como separadores magnéticos y eliminadores de hierro, realizando múltiples etapas de separación de metales residuales como barras de acero y clavos, evitando así que estas impurezas provoquen desgaste en los equipos de fabricación de ladrillos y moldeado, al tiempo que aseguran la pureza de los áridos reciclados y sientan las bases para la producción de materiales de construcción reciclados de alta calidad.
Todo el proceso se desarrolla mediante sistemas de transporte cerrados y tecnologías de control de polvo; cada etapa de trituración y cribado está equipada con eficientes sistemas de depuración de partículas, lo que permite controlar eficazmente la emisión de polvo, logrando una producción limpia, cumpliendo con los requisitos de protección ambiental y reduciendo el impacto sobre el entorno circundante.